La compensación económica no es indemnización de perjuicios

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La compensación económica no pretende reparar daños o perjuicios que se sufrieron durante la vigencia del vínculo matrimonial, sino que se debe proteger el futuro del cónyuge más débil.

y que le permita, ese beneficio, desarrollarse como persona de una manera digna en la etapa que comienza.

Doctrina:

1.- Se debe acoger el recurso de apelación interpuesto en contra de la sentencia de primera instancia que rechazó la demanda de compensación económica, por cuanto de los antecedentes que se aportaron en el juicio y de los que fueron entregados en el alegato de la parte recurrente, aparece nítidamente que la mujer, actora de compensación económica, estuvo al cuidado de los hijos habidos en el matrimonio, a las labores propias del hogar común y, además, a ayudar a su cónyuge, demandado, a desarrollar una actividad empresarial de éxito económico, lo que conforme con las máximas de la experiencia y de la lógica se puede concluir que la demandante no pudo desarrollar una actividad que le permitiera un desarrollo profesional o de otro quehacer laboral en la medida que quería y podía, de manera que surge el derecho de la actora referida a ser compensada económicamente de una manera razonable y equitativa, considerando la situación patrimonial de las partes, ampliamente superior del demandado respecto de la demandante.

2.- El artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil, no define la figura que crea, pero sí indica los requisitos que se deben acreditar para la procedencia de esa compensación económica, en especial que uno de los cónyuges, durante el matrimonio, se haya dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, en desmedro de su desarrollo laboral o profesional, produciéndose un desequilibrio patrimonial como consecuencia de la desvinculación matrimonial, causando un menoscabo económico a ese cónyuge. La institución jurídica que se trata, no caben dudas, permite lograr o propende brindar una protección a la familia que resultó del matrimonio o, como también se ha dicho, a la protección del cónyuge más débil y, además, su finalidad es corregir la disparidad o desequilibrio que presenta el cónyuge que se encuentra dentro del marco regulatorio del artículo 61 de la ley mencionada. Está claro, eso sí, que la compensación económica no pretende reparar daños o perjuicios que se sufrieron durante la vigencia del vínculo matrimonial, sino que se debe proteger el futuro del cónyuge más débil y que le permita, ese beneficio, desarrollarse como persona de una manera digna en la etapa que comienza.

Fallo:

C.A. de Temuco

Temuco, 14 de febrero de 2014.

VISTOS:

Se reproduce la sentencia apelada en sus considerandos y citas legales, con excepción de sus fundamentaciones 12ª, 13ª y 14ª, que se eliminan, y se tiene en su lugar y, además, presente:

1º.- Que la sentencia apelada en su decisión IIª no dio lugar a la demanda de compensación económica interpuesta por doña P. M. P. G. en contra de R. H. G. Z., conforme lo ha sostenido el juez aquo en los motivos que se han eliminado, por estimar aquel sentenciador que en el caso de autos no se han configurado los requisitos que el artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil exige para la procedencia de aquella pretensión, decisión que dio origen al recurso que ahora se resuelve.

2º.- Que el artículo 61, primera parte, de la referida ley sobre matrimonio civil, establece que:”Si, como consecuencia de haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, uno de los cónyuges no pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio, o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería, tendrá derecho a que, cuando se produzca el divorcio o se declare la nulidad del matrimonio, se le compense el menoscabo económico sufrido por esta causa”.

De la simple lectura de la norma se advierte que ella, la norma, no define la figura que crea, pero sí indica los requisitos que se deben acreditar para la procedencia de esa compensación económica, en especial que uno de los cónyuges, durante el matrimonio, se haya dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, en desmedro de su desarrollo laboral o profesional, produciéndose un desequilibrio patrimonial como consecuencia de la desvinculación matrimonial, causando un menoscabo económico a ese cónyuge.

La institución jurídica que se trata, no caben dudas, permite lograr o propende brindar una protección a la familia que resultó del matrimonio o, como también se ha dicho, a la protección del cónyuge más débil y, además, su finalidad es corregir la disparidad o desequilibrio que presenta el cónyuge que se encuentra dentro del marco regulatorio del artículo 61 de la ley mencionada.

Está claro, eso sí, que la compensación económica no pretende reparar daños o perjuicios que se sufrieron durante la vigencia del vínculo matrimonial, sino que se debe proteger el futuro del cónyuge más débil y que le permita, ese beneficio, desarrollarse como persona de una manera digna en la etapa que comienza.

3º.- Que en esta parte, para lograr una decisión afín con la pretensión de la apelante, se reproducirá el considerando undécimo de la sentencia en alzada en cuanto él se refiere a los hechos que se lograron probar en los antecedentes, hechos o circunstancias que se acreditaron con las probanzas allegadasa la causa por los intervinientes.

Que así, entonces, de los antecedentes que se aportaron en el juicio y de los que fueron entregados en el alegato de la parte recurrente, aparece nítidamente que la mujer, actora de compensación económica, estuvo al cuidado de los hijos habidos en el matrimonio, a las labores propias del hogar común y, además, a ayudar a su cónyuge, demandadol, a desarrollar una actividad empresarial de éxito económico, lo que conforme con las máximas de la experiencia y de la lógica se puede concluir que la demandante de compensación económica no pudo desarrollar una actividad que le permitiera un desarrollo profesional o de otro quehacer laboral en la medida que quería y podía.

4º.- Que de lo anteriormente expuesto surge el derecho de la actora referida a ser compensada económicamente de una manera razonable y equitativa, considerando la situación patrimonial de las partes, ampliamente superior del demandado respecto de la demandante, compartiendo esta Corte los fundamentos fácticos de la apelación.

Asimismo, no puede confundirse los efectos de la compensación económica con los de la liquidación de la sociedad conyugal, pues ambas instituciones tienen diverso origen y persiguen fines también diversos, por lo que la circunstancia de haber estado casados los cónyuges en un régimen de sociedad conyugal ello no impide que se reclame el beneficio contemplado en el artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil.

5º.- Que es procedente en consecuencia otorgarle a la actora la compensación económica que solicita y en la suma y condiciones que se establecerán en lo resolutivo de esta sentencia con la reajustabilidad necesaria para mantener el valor de ella, y las cuotas respectivas que se determinarán se considerarán alimentos para los efectos de su cumplimiento, de acuerdo con lo prevenido en el artículo 66 de la Ley de Matrimonio Civil.

6º.- Que decidido, como está, el acogimiento de la demanda de compensación económica es preciso determinar el quantum de ella y la forma enque se ordenará pagarla.

Se señaló que la convivencia duró dieciséis años y de ellos sólo en seis años la demandante pudo trabajar en menor medida, lo cual se traduce en que no trabajó en diez años y como la actora no tiene una preparación universitaria o profesional que le permita desarrollar una actividad remunerativa acorde con esa preparación, se estimará que le corresponde un sueldo mínimo, esto es, $ 250.000 mensuales lo que hace que en doce mes obtenga $ 2.580.000 lo que multiplicado por diez años se logra un total de $ 25.800.000.

Aquella suma de $ 25.800.000 se dividirá, para los efectos del pago, en sesenta cuotas de $ 430.000 cada una.

Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en el artículo 67 de la ley Nº 19.968, que crea los Tribunales de Familia, se declara:

I.- Que SE REVOCA la sentencia apelada de fecha 30 de octubre de 2013 dictada en los antecedentes RIT C-xxxxx del Juzgado de Familia de Temuco, en cuanto por su decisión IIª rechaza la demanda de compensación económica presentada por doña P. M. P. G. en contra de don R. H. G. Z y en su lugar se decide que SE ACOGE, con costas, dicha demanda regulándose a favor de la demandante por este concepto la suma de veinticinco millones ochocientos mil pesos ($28.800.000) pagaderos en sesenta (60) cuotas iguales y sucesivas de cuatrocientos treinta mil pesos ( $ 430.000).

II.- Que las referidas cuotas deberán ser pagadas a partir del mes siguiente a aquel en que quede ejecutoriado el presente fallo y serán reajustadas de acuerdo con la variación que experimente el Índice de Precios al Consumidor entre cada una de las cuotas fijadas.

Regístrese, notifíquese e incorpórese a la respectiva carpeta digital.

Redacción del Ministro señor Julio César Grandón Castro.

N°Familia-307-2013.

Sr. Troncoso

Sr. Grandón

Sr. Vera

Pronunciada por la Sala de Verano Presidente Ministro Sr.Luis Troncoso Lagos, Ministro Sr. Julio César Grandón Castro y Ministro Sr. Alejandro Vera Quilodrán.

En Temuco, catorce de febrero de dos mil catorce, se notificó por el estado diario la resolución que antecede.

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