Quiebra de Empresas en Chile: Liquidación Voluntaria bajo la Ley 20.720

Victor Iturra A.

PorVictor Iturra A.·Publicado el 24 nov 2023 · Actualizado el 1 mar 2026 · 7 min

Quiebra de Empresas en Chile: Liquidación Voluntaria bajo la Ley 20.720

Respuesta rápida

La quiebra de empresas en Chile se tramita bajo la Ley 20.720 como liquidación concursal o reorganización. La reorganización busca reestructurar la deuda y continuar operando; la liquidación implica vender los activos para pagar a los acreedores. Un veedor o liquidador designado por la Superintendencia administra el proceso. La empresa puede presentarse voluntariamente o ser demandada por sus acreedores.

Cuando una empresa ya no logra sostener sus pagos, la pregunta no suele ser solo jurídica. También es operativa, patrimonial y humana: si todavía conviene intentar salvar la operación, si llegó el momento de cerrar ordenadamente, qué pasa con los trabajadores, qué activos entran al proceso y cuánto control real queda después de dar el paso.

En Chile, la Ley 20.720, reformada por la Ley 21.563 en 2023, ofrece distintos mecanismos para empresas en insolvencia. Esta guía se concentra en la liquidación voluntaria empresarial, diferenciando el procedimiento aplicable a grandes empresas y la vía simplificada para PYMEs.

Para conocer todos los procedimientos: Guía completa de la Ley de Quiebra en Chile · Ley 20.720: Salidas Legales a las Deudas

Punto importante

La liquidación de la empresa no cubre deudas personales del representante. Si firmaste como aval, codeudor o garante, o si tienes impuestos pendientes a tu nombre, esas obligaciones persisten aunque la empresa quede en cero. Antes de iniciar, conviene revisar exactamente qué compromisos son de la persona jurídica y cuáles te afectan personalmente.

Si lo que buscas es específicamente la vía iniciada por un acreedor, revisa también Liquidación Forzosa de Empresas.

Liquidación Voluntaria de Empresas

Lo primero que tenemos que entender, es que nuestra legislación contempla, como última herramienta para solucionar deudas de una empresa, a la liquidación, conocida también como «quiebra». Esta corresponde a la típica situación donde se entregan los bienes que se tienen a cambio de dejar las deudas en cero.

Para el caso de las empresas, esta liquidación toma dos formas: Una dirigida a grandes empresas y otra dirigida a PYMEs.

Liquidación Voluntaria de Grandes Empresas

La liquidación voluntaria es un proceso legal que permite a una empresa en dificultades financieras cesar sus operaciones y liquidar sus activos de manera ordenada a cambio de dejar sus deudas en cero. En esta sección, profundizaremos en los artículos 115 y 116 de la Ley 20.720, que establecen el marco para este procedimiento.

Este procedimiento, aplicable para grandes empresas, tiene requisitos de información, es decir, solo se nos pide entregar información.

Esta información que se exige a la empresa es un inventario de activos, junto con la documentación pertinente que respalde la titularidad de estos bienes. También se requiere un estado detallado de las deudas, mostrando a quién y cuánto se debe, y una serie de otros documentos que permiten evaluar la situación financiera de la empresa. Este paso es crucial, ya que asegura que todos los interesados, incluidos acreedores y empleados, tengan una imagen clara de la situación patrimonial de la empresa.

Una vez que la empresa presenta su solicitud de liquidación voluntaria, el tribunal competente, que en este caso es un juzgado de letras en lo civil, debe seguir un procedimiento específico. Este incluye la revisión de la solicitud para asegurar que cumpla con todos los requisitos legales y la nominación formal de un liquidador, luego de lo cual, dicta inmediatamente resolución que declara la liquidación de la empresa deudora. De ahi en adelante, el liquidador realizará la incautación, tomará los bienes de la empresa, los venderá y pagará a los acreedores con lo que se junte de esta venta, dejando toda deuda en cero.

La Liquidación Voluntaria Simplificada para PYMEs

La liquidación voluntaria simplificada es un procedimiento especial diseñado para micro y pequeñas empresas (PYMEs) y está regulado en los artículos 273-291 de la Ley 20.720, que detallan esta versión «simplificada» del procedimiento de liquidación de grandes empresas.

Para calificar, la empresa debe cumplir con los criterios para calificar como micro o pequeña empresa. Estos criterios incluyen, pero no se limitan a, el tamaño de la empresa en términos de ingresos y número de empleados.

Similar al artículo 115, pero adaptado a las realidades de las micro y pequeñas empresas, se solicita una serie de requisitos de información. Se pide a la empresa que presente una lista detallada de sus activos, así como la documentación que prueba su propiedad. También se requiere un estado detallado de las deudas y otros documentos financieros relevantes. Este paso es fundamental para garantizar que la liquidación se realice de manera justa y equitativa, teniendo en cuenta las particularidades de las empresas más pequeñas.

La gran diferencia con el proceso de liquidación anterior, es que no existe incautación. El liquidador, en cambio, te pedirá que le lleves los bienes de la empresa directamente donde el martillero que los va a rematar.

Ver también: Liquidación Forzosa de Empresas

Implicancias Prácticas y Consejos para Empresas en Quiebra

Más allá de la teoría legal, es crucial entender cómo estos procedimientos impactan en la práctica a las empresas en quiebra.

  1. Preparación para el Proceso de Liquidación:
  • Auditoría Interna: Se recomienda realizar una auditoría interna exhaustiva antes de iniciar el proceso de liquidación para entender completamente la situación financiera de la empresa. No necesariamente hay que estar en números negativos, pues nuestra ley deja la determinación de este a la confesion del deudor. No tienes que esperar números negativos, pues muchas veces esos números negativos son inminentes e irrecuperables y no tenemos por qué esperar que eso ocurra para solicitar la liquidación
  • Estudiar la situación de los trabajadores de la empresa: Lo ideal, es finiquitar a todos antes, pero tienes que saber que no necesariamente es asi, y que puedes dejar ese dolor de cabeza y decisión al liquidador.
  • Averiguar bien quienes son todos tus acreedores. Acá entran todas las deudas, incluidos impuestos o convenios con el tesorería.
  • Consultoría Legal y Financiera: Es vital buscar asesoramiento legal y financiero especializado para navegar este proceso complejo.
  1. Durante el Proceso de Liquidación:
  • Comunicación con tu Abogado y Liquidador: Mantener una comunicación clara y transparente con tu abogado, para conocer tiempos y mantener la gestión del liquidador dentro de plazos normales. No es raro que se demoren más de lo normal, lo importante es conocer los motivos. Con todo, recuerda que ya nadie puede molestarte por las deudas de la empresa una vez que sale la sentencia, y la sentencia sale más o menos al mes de presentada la demanda.
  • Entregar los bienes cuando corresponde: En efecto, si esto no es asi, solo demoras tu propio procedimiento.
  1. Conclusión del Proceso:
  • Esperar la resolución de término: Una vez que salga la resolución de termino de administración concursal, tu abogado tendrá que pedir la certificación de ejecutoria de dicha resolución.
  • Consideraciones Post-Liquidación: Si quieres limpiar el DICOM de la empresa, puedes borrar las deudas del informe de Dicom o boletín comercial con la resolución anterior.

Cuando una empresa ya no puede sostener sus pagos, la decisión clave no es solo iniciar el procedimiento sino elegir bien entre reorganización y liquidación según los activos, deudas, trabajadores y posibilidades reales de seguir operando. Una elección equivocada puede agravar la responsabilidad de los administradores o desperdiciar margen de maniobra que todavía existe.

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Cuéntanos el estado de deudas, activos, juicios y si todavía hay operaciones en curso. Revisamos qué procedimiento conviene y qué responsabilidad real tienen los administradores.

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Preguntas frecuentes

¿Qué información conviene ordenar antes de pedir la liquidación?
Activos, deudas, contratos, juicios, trabajadores, impuestos, contabilidad, bancos, garantías y bienes que estén en poder de terceros o sujetos a leasing.
¿Qué pasa con los trabajadores si la empresa entra en liquidación?
Hay que revisar finiquitos, remuneraciones, cotizaciones y créditos laborales. Es uno de los puntos que más conviene ordenar antes de iniciar el procedimiento.
¿La liquidación borra también deudas personales del representante?
No necesariamente. La liquidación de la empresa afecta a la persona jurídica. Avales, codeudores, garantías personales o responsabilidades propias deben revisarse aparte.
¿Conviene liquidar si todavía hay posibilidad de vender el negocio?
Antes de liquidar conviene evaluar venta, reorganización, cierre ordenado o negociación con acreedores. La liquidación es potente, pero no siempre es la primera opción.

Alcance del contenido

Este contenido es informativo y no reemplaza asesoría legal para un caso concreto. Si quieres conocer los criterios con que elaboramos y revisamos estos contenidos, puedes revisar nuestra Política editorial.

Sobre el autor

Victor Iturra A.

Fundador del estudio. 12 años asesorando empresas en derecho societario, laboral, insolvencia y contratos.

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